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sábado, 18 de enero de 2014

El Homo sapiens y la hoja de Ginkgo (I)

Aunque parezca por el título un spin off de Harry Potter los tiros van por otro sitio. A los seres humanos, sobre todo a las mujeres nos gustan las flores en general y los que me conocen saben que eso de las flores cortadas no me va realmente. Ya que soy bióloga y no "muertóloga", adoro las plantas vivas. Mi planta favorita y que para mi es un símbolo por muchas razones es el Ginkgo biloba.

Hojas de Ginkgo

El Ginkgo es descrito de una forma muy bucólica y poética como un "árbol fósil" puesto que es el único representante de su Fillum (Ginkgophyta) que tiene representantes vivos en la actualidad. A mi me da un poco de rabia que lo consideren así porque está bien vivo, contempla muchas variedades y tiene unas hojas singulares y muy bellas. Forma parte del escudo de algunas universidades japonesas como la Todai (Tokyo University) y la Universidad de Osaka, entre otras y fue el primer árbol que brotó tras la bomba de Hiroshima. Es un verdadero superviviente y por ello se lo conoce como el "árbol de la esperanza", ¡pero no es un fósil!

De ser así nuestra propia especie debería considerarse también como un fósil viviente. Ahora sabemos que la evolución humana es mucho mas compleja de lo que en un principio nos imaginábamos. En África, a la que consideramos la cuna de la humanidad deberíamos llamarla quizá el "Preescolar de Humanidades" puesto que se conformó muy probablemente como un mosaico de diversidad.

Ardipithecus ramidus



Recientemente se publicaba un nuevo artículo sobre "Ardi" el Ardipithecus ramidus (Ardi=suelo Pithecus=mono y ramid=raíz, y no Monoardilla de las ramas como podría dar a entender directamente) parece indicar que era bípedo, si bien poseía unos andares mecánicamente un poco diferentes. Tenían unos pies distintos: con un pulgar oponible pero eran alargados, un intermedio entre un chimpancé y un humano anatómicamente moderno, entre otras diferencias morfológicas.


A. afarensis




Proponen que Ardi pudiera ser un antecesor de Australopithecus afarensis (la variante grácil de los australopitecos, su represenante más conocida es Lucy) el cual es uno de los mejores candidatos para ser el ancestro que dio origen al género Homo al que pertenecemos. Pero en África todo parece indicar que también convivieron otras especies de Australopitecinos (A. anamensis, A. garhi), Kenyanthropus platiops y los parántropos con un aparato masticatorio muy robusto (Paranthropus boisei, P. aethiopicus, P. robustus). De estos últimos todo parece apuntar a que no compartimos linaje ascendente directo, pero ahí estaban, compartiendo patio de recreo con nuestro abueletes. Un mundo sin crisis y con amplitud de nicho ecológico (guiño, guiño).

H. habilis

Aquí no acaba la cosa, claro. Parece que también en África se originaron los primeros representantes del género Homo. Homo habilis/rudolfensis, a veces considerados dos especies distintas, a veces la misma. Teniendo en cuenta que son restos óseos y no tenemos "chicha", estas discrepancias son bastante usuales. En ocasiones se admite H. rudolfensis como un ascendente directo del antecesor común entre el linaje neandertal y el humano actual. Otras se propone que sea directamente Homo habilis. 

Y ¡¡salimos de África!! porque H. ergaster, para la mayoría el descendiente directo de H. habilis es el primero (que sepamos) que cogió su petate y se largó en busca de nuevas oportunidades (a esto algunos los llaman "movilidad exterior"). Si fue por espíritu aventureroo por que tuvo la necesidad de salir por la falta de oportunidades, aún no se sabe con certeza. Aunque no tengamos claro lo que ocurrió en África, al menos teníamos un patio de recreo "limitadito", ahora se nos abre un mundo de posibilidades del que resulta complicado seguir la pista

H. erectus/ergaster
Pensamos que quizá H. ergaster recorrió buena parte del sur de Asia y las islas del Pacífico que en ese momento podrían tener mares más someros, ¿aquí podemos meter a H. floresiensis? Personalmente me gusta la idea pero no sabría que decir. En Asia H. ergaster varió en su morfología ósea y ahora es plenamente aceptada una especie diferente denominada H. erectus. Y por lo que sabemos hasta ahora aquí se termina su linaje... ¿O no?. Pues ahora tenemos "a little" batiburrillo que no sabemos muy bien por donde coger... ¿De dónde salieron los neandertales? Denisovanos, H. mauritanicus, H. heidelbergensis, H, antecessor, Homo sp. de la Sima del Elefante (Atapuerca, Burgos) ¿qué pintan en todo este lío? Y por último, ¿de dónde venimos nosotros? y de lo que va este post: ¿por qué estamos sólos? Os espero en la segunda parte.

Gracias por leer.

The little heidelbergensis :)



jueves, 25 de abril de 2013

El mono desnudo y su mano derecha.

A raíz de mi trabajo fin de carrera estoy leyendo de todo sobre el origen del lenguaje y todas las hipótesis que se manejan. Isaac Asimov que hasta ahora, para mi, fue un escritor de ciencia ficción, también hablaba de teorías sobre la evolución del ser humano. Y como este hombre con sus libros siempre me ha atrapado, lo ha hecho una vez mas en un texto que he leído recientemente.

Sabemos que nuestros parientes eran diestros y ¿cómo lo sabemos? entre otras cosas por las marcas de raspado en huesos de animales y por las marcas en los propios dientes de los fósiles de Neandertales, Heidelbergensis, Erectus [etecé]. Marcas que tiene una dirección que solo podría haberse hecho utilizando la mano derecha. Pero como los científicos son (o somos) muy curiosos, aún nos preguntamos por qué somos diestros (en mayoría) y no zurdos. ¿Qué fuerza selectiva hizo que la predominancia estuviera en el lado derecho? A mi me gustan muchos los cuentos y las hipótesis no dejan de ser eso, cuentos con ciertas bases de realidad que nos ayudan a reconstruir el pasado. Por eso Isaac Asimov teje una historia para explicar por qué fuimos diestros. 

Se plantea que en su origen los Australopitecinos, que como se puede deducir de su nombre, se encontraban en el área mas austral de África. Lucy la Australopitecus afarensis es un ejemplo y eran de naturaleza carroñera. El que andaran erguidos les daba cierta ventaja para poder seguir de lejos a las manadas de ñus y cebras (y demás bichejos que había por esos lares). A lo lejos, porque eran tirando a bajitos y una coz o una estampida pasándoles por encima no los dejaría bien parados.También los protegería de los depredadores de los propios ñus, porque ya se sabe "a falta de ñus, buenos son monitos bípedos". Además andando a dos piernas las manos quedaban libres para otros menesteres.
Los Australopitecus ya eran bastante pelones aunque el paradigma de "poco pelo" en la actualidad no se asemeje al de vello de estos antepasados.

Lucy en el Museo de Evolución Humana

Dado que no tenían pelo las crías no podían agarrarse a la espalda o el vientre de sus madres y tenían que ser sujetados con los brazos. Cosica un poco incomoda para mama Australopitecus que entre mirar ñus, leones y sujetar al nene estaba frita. Y como nuestros primos lejanos tontos no eran quizá aprendieron que colocar al niño en el lado izquierdo cerca del corazón al que se habían acostumbrado dentro del útero los calmaba y evitaba que lloraran. De esta manera el único brazo que quedaba libre para otros menesteres era el derecho. Podría ser que en un principio los seres humanos fuéramos diestros gracias a una serie de generaciones de niños llorones y mamas abnegadas e inteligentes.

A partir de esta idea podemos seguir avanzando y pensar en el desarrollo del cerebro. El nacimiento prematuro ha permitido que naciéramos con un cerebro mas grande para poder salir por el canal del parto. Esto también implico que perdiéramos instintos y capacidades (como la de agarrarse al pelo de la madre). Aunque aún mantenemos reminiscencias de estos instintos al nacimiento, la verdad es que si no tenían pelo y nos llevaban en brazos tampoco habíamos tenido una gran perdida. Incluso si sumamos que una mayor capacidad craneal nos hizo mas inteligentes y nos permitió experimentar y evolucionar como especie hicimos un negocio redondo.

Os recomiendo encarecidamente que leáis a Isaac Asimov si no lo habéis hecho ya. 

¿Estáis de acuerdo con esta idea? ¿Que otras teorías conocéis?

Hasta la próxima de La Pequeña Heidelbergensis.